Alrededor de 2016 iniciamos en un entorno profesional de grandes empresas, donde administrábamos los Sistemas de Gestión para cerca de 2.000 empleados, distribuidos en 19 bases de operación a nivel nacional en aeropuertos. Intentábamos manejar un Sistema Integrado de Gestión que contemplara Seguridad y Salud en el Trabajo, Gestión Ambiental, Gestión de Calidad y Auditorías. Pero al estar en un entorno de aviación, el sistema que realmente lo abarcaba todo era el Sistema de Gestión de la Seguridad Operacional (SMS – Safety Management System), descrito en el Doc 9859 de la OACI, Manual de Gestión de la Seguridad Operacional.

Buscábamos operar como un Sistema Integrado, pero en la práctica cada sistema tenía sus propios procesos, lo que muchas veces generaba duplicidad en los registros: cada uno es independiente en su documentación y en la información que requiere para cumplir con su respectiva normativa.

El punto en común: el riesgo

Sin embargo, logramos identificar que todos los sistemas confluían en un mismo punto: el riesgo (más adelante las normas técnicas evolucionarían exigiendo la evaluación de riesgo, apuntando en Colombia hacia la ISO 31000).

Nos dimos cuenta de que una misma situación, ocurrida en cualquier parte de la operación, podía impactar simultáneamente:

  • El ambiente (Sistema de Gestión Ambiental)
  • Las personas (Seguridad y Salud en el Trabajo)
  • La documentación (no conformidades de Calidad)
  • Y, lo más crítico en aviación: la continuidad de la operación (SMS)

Un paréntesis importante: en aviación, lo más importante es volar. Un avión en tierra genera pérdidas multimillonarias.

Un ejemplo real

Imaginemos que, durante el procedimiento de remolque de una aeronave, el tractor (paymover) presenta una ruptura de fluido hidráulico. La persona que se comunica con el avión se resbala sobre el derrame, y además queda una aeronave varada en la mitad de la calle de rodaje. La operación completa del aeropuerto puede colapsar: afecta a miles de pasajeros, se pierden conexiones, distintas aerolíneas quedan detenidas, hay mercancía estancada y se generan pérdidas por millones.

De ahí la importancia de abordar cada uno de estos aspectos en conjunto.

En este escenario, el SMS actúa de forma reactiva para responder dos preguntas clave: ¿por qué ocurrió? y ¿qué podemos hacer para que no vuelva a pasar? Pero los demás sistemas también aportan insumos esenciales a la investigación:

  • Ambiental analiza los impactos del derrame.
  • Seguridad y Salud en el Trabajo (o Seguridad Industrial, según el país) evalúa el accidente o incidente laboral, si la persona sufrió lesiones al caer.
  • Seguridad Vial entra en juego porque hay vehículos y peatones involucrados.
  • Calidad revisa qué procedimientos estándar existen para retornar a la operación con seguridad.

El SMS integra todos estos sistemas y lidera la investigación: identifica el o los peligros, evalúa los riesgos, analiza la causa raíz —¿fue falta de capacitación del técnico que dio mantenimiento al tractor?— y a partir de ahí se corrigen documentos, procesos y procedimientos, compartiendo el aprendizaje con toda la organización.

Aquí los sistemas no deben rivalizar, sino estar en armonía.

La misma lógica, otras industrias

Vimos exactamente el mismo patrón repetirse en otros sectores:

En el sector alimentos, dirigiendo Calidad en una planta procesadora de cárnicos, con transporte en frío, personal trabajando en cavas y con cuchillos y máquinas de corte, disposición de residuos y el riesgo constante de pérdidas millonarias en productos perecederos.

En el sector energético, en generación y distribución, donde un procedimiento mal ejecutado puede provocar apagones a nivel nacional o, en el peor de los casos, pérdida de vidas si las altas tensiones no se manejan correctamente.

Posteriormente implementamos el análisis de riesgos en el sector turismo, e incluso firmas contables han identificado situaciones donde deben garantizar la operación continua, implementando distintas barreras que le permitan a la compañía crecer de forma segura.

Así trabajamos en Focus Growth Consulting

Por eso, en nuestro proceso:

  1. Hacemos un diagnóstico completo de tu contexto y tu operación.
  2. Gestionamos los riesgos basándonos en tus datos —o en la ausencia de ellos— aplicando barreras que se adapten a tu organización.
  3. Establecemos la captura adecuada de información e indicadores de gestión.
  4. Garantizamos la mejora continua de tus procesos.

No importa la industria: aviación, alimentos, energía, turismo o servicios profesionales. El principio es el mismo: cuando entiendes el riesgo y logras que tus sistemas trabajen en armonía en lugar de competir entre sí, tu operación crece de manera segura y sostenible.

¡ Esto es Focus Growth Consulting !